domingo, 2 de marzo de 2014

FEBRERO PASO VOLANDO

No tengo que echarle la culpa a lo corto que es febrero, 28 días solamente, para ser justa sé quien la tiene, este mes no lo sentí tan productivo como Enero y creo que la razón es que me falta la presión, como que después de trabajar con cuatro manos para terminar la carga de trabajo, me entra tanto relajamiento que ya no produzco igual.

En febrero cumplí con mi trabajo rutinario, dentro y fuera de casa, eso sí, los sábados estuve más fuera que dentro, eso tuvo mucho que ver, unas veces con el dentista, que finalmente terminó su obra :D, otras con el optometrista que también cumplió con entregarme los nuevos anteojos en el tiempo ofrecido, un almuerzo con amigas para celebrar el día de la amistad, un día de compras con mi hija, y una manifestación pasiva para apoyo a los venezolanos, así que se comprende que no avanzara con la lectura como otras veces porque el mayor tiempo disponible para leer son los fines de semana.

Hablando de lectura, leí la novela Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, bueno... tengo unas 20 páginas pendientes pero hoy las termino para empezar el próximo libro.


lunes, 24 de febrero de 2014

S.O.S

¿Qué significan las siglas S.O.S.? Como la mayoría, sabía que era la señal de socorro más usada internacionalmente, que cualquier persona en situación de peligro podía hacer uso de ella para pedir ayuda, en cuántas películas no ha sucedido esto; pero cuándo hace algún tiempo quise saber exactamente lo que quería decir, busqué y encontré varios significados, en inglés y en español, son muchos pero elegí tres de cada uno a manera de dar una idea de lo que la gente pide cuando manda un S.O.S.

En inglés:

  • Save Our Souls: salven nuestras almas
  • Save Our Ship: salven nuestro barco
  • Save or Succumb: salvadnos o morimos
En español:
  • Socorro o Sucumbo
  • Sálvenos o Sepúltenos
  • Solicito Oportuno Socorro

En mi naturaleza está ayudar al necesitado, muchas veces he podido hacer algo por alguien aún sin que me lo pidan, sólo porque he sentido la necesidad de hacerlo, especialmente cuando son injusticias, si en mí está evitar una desgracia, no dudo en acudir en defensa del necesitado.

Por eso cuando me enteré de lo que está sucediendo en Venezuela, y leí muchos S.O.S. sabiendo que estaban esperando nuestro apoyo, no pude quedarme callada, no pude hacerme la indiferente, porque me pongo en el lugar de esos cientos de miles de personas y me digo ¿qué pasaría si fuera yo? ¿si fueran mis hijos?

Así que cuando leí de una convocatoria a manifestar en mi país en apoyo al pueblo venezolano que está luchando por sus derechos, no lo pensé dos veces, ahí estaré me dije, es mi oportunidad de poner en práctica lo que he estado tuiteando tanto y compartiendo por Facebook.

No es la primera vez que lo hago, siempre ha estado en mí la convicción de que no debo quedarme esperando que otros resuelvan mis problemas, protegiéndome en mi casa mientras pasan las cosas.  Así que ya no me asusta ir sola a un concentración de personas.

Sin haberlo leído, me vestí con un pantalón de lona azul y una blusa blanca, mi bolso rojo para hacer el contraste, algo que se parezca a la Bandera de Venezuela me dije.  Mi sorpresa fue grande cuando llegué a la Plaza de la Constitución y el grupo de personas que ya estaba allí, estaban vestidos de azul y blanco, con gorras con los colores de la Bandera de Venezuela, era un grupo de todas las edades, niños de meses y ancianos, era la colonia de venezolanos que viven en Guatemala.

Me dio tanto gusto acercarme con mi cartel que decía "Soy de Guatemala y me importa lo que le sucede, por eso oro por Venezuela".  Las personas cuando me vieron me sonrieron, un señor se acercó, me dio un abrazo y un beso en la mejilla y me dijo "gracias", me sentí tan conmovida, tan feliz de dar un poco de mí.

Más adelante me entrevistaron, me preguntaron por qué estaba ahí, grabaron el vídeo que no sé ni dónde lo estarán viendo, al igual que las fotos en las cuales salí.  Eramos 5 o 6 guatemaltecos los que nos habíamos unido al clamor de estas personas que a la distancia claman por la libertad de país, con la esperanza que volverá la verdadera democracia, en la cual todos serán escuchados y nadie será reprimido, fue algo asombroso, maravilloso, lo volveré a hacer las veces que sea necesario.

domingo, 16 de febrero de 2014

VENEZUELA

Dados los acontecimientos de los últimos días y que yo espero estén acaparando la atención mundial, he querido escribir una entrada para explicar mi punto de vista, ya que pareciera que si uno no está de acuerdo con algunos es porque está en contra de ellos y yo no lo veo así; porque no se trata de atacar o herir a nadie sino simplemente tener diferentes percepciones, entiendo que todos tenemos la libertad de hacer juicios y emitirlos de acuerdo a nuestra manera de pensar.

Me entristece la situación de Venezuela, antes un país progresista, hermoso, ahora convertido en el experimento de personas incapaces, fanáticas y dependientes de otras cabezas, que lo están llevando a la ruina.
Por ahí, leí un comentario de un amigo, que decía que quienes estaban en contra del gobierno chavista, son los ricos, los pudientes, los capitalistas, pero que los pobres ahora tienen una mejor vida y eso es suficiente razón para que el gobierno chavista continúe en el poder los años que quiera.

Yo no vivo en Venezuela, no puedo dar fe de que eso sea cierto, tampoco mi amigo que lo dijo vive allá, son las percepciones que ambos tenemos, ojalá y así fuera, pero por lo que me han contado quienes sí viven allá, que no disponen de muchos suministros básicos, que sufren con cortes de luz, que no encuentran repuestos de ninguna clase, es muy difícil creer que los desposeídos si tengan alimentación, atención hospitalaria de primera y educación integral.  Si eso fuera así, creo que nadie estaría descontento.

Pero la realidad es otra, lo que los gobiernos socialistas hacen, es empobrecer a los ricos y llevarlos a un nivel de pobreza donde los desposeídos se sientan igual, entonces pensarán que dejaron de ser pobres y que han alcanzado lo que los otros tenían.  Pero esto suena ilógico, ¿serán tan ingenuos los desposeídos para pensar así?  Por supuesto que no, no son ingenuos, pero sí son fanáticos y aunque estén conscientes de que siguen viviendo en una pobreza extrema, el simple hecho de que ya no exista la clase alta, los llena de felicidad y satisfacción por ese resentimiento que los gobiernos se han encargado de sembrar en sus mentes y corazones.


Entonces, ¿está llegando Venezuela a alcanzar su máxima prosperidad? Yo creo que no, al contrario creo que están llegando a sufrir una devastación muy grande, de la que les costará mucho salir cuando un gobierno democrático llegue a gobernar.

Yo no quiero ver a mi Guatemala en esa situación, pero estamos tan expuestos como todos.